Con detalle
Cómo funciona
De la instalación al primer premio suele pasar una tarde. Abajo está toda la mecánica en orden: qué hace el adulto, qué ve el peque y qué ocurre mientras tanto con los puntos.
Por dónde empezar
Tres pasos del adulto; después la app sigue sola
Cree la familia
Un adulto se registra con una dirección de correo y crea un espacio familiar. Todo lo que aparezca después se verá solo dentro de él.
Añada al peque
La app muestra un código QR. El peque lo escanea desde su propio dispositivo y entra en la familia, sin contraseña, sin correo y sin acceso a los contactos.
Ponga la primera tarea
Con un solo toque, desde el catálogo de tareas de casa. O con sus propias palabras, si en su familia se llama de otra manera.
El día del peque
Una lista en la que se ve qué se puede tomar
El peque abre la app y no ve una lista de reproches, sino una lista de posibilidades: qué está disponible hoy, qué está ya en marcha y qué espera la revisión del adulto. Los puntos de cada tarea se indican desde el principio: no hay sorpresas en ninguna de las dos direcciones.
- Tomar una tarea es un toque; devolverla, también
- Enviarla a revisión cuando está hecha
- Se ve cuántos puntos da la tarea y cuántos lleva juntados
El turno del adulto
Aprobar o pedir que lo terminen
Las tareas hechas se reúnen en un mismo sitio. El adulto las aprueba con un toque, varias a la vez si hace falta. Si algo no está del todo terminado, la tarea vuelve con un motivo: el peque no ve una negativa, ve qué le falta.
- Aprobación en lote, cuando a lo largo del día se juntan varias
- Devolución para terminar con una frase clara, en lugar de silencio
- El aviso llega solo cuando de verdad hace falta un adulto
Premios
El precio se sabe de antemano
El catálogo de premios lo inventa la familia: tiempo de pantalla, la comida favorita, una salida al cine, una escapada de fin de semana. Cada premio tiene un precio en puntos, y el peque lo ve antes de empezar a juntarlos.
Cuando los puntos alcanzan, el peque envía una petición. El premio lo entrega un adulto: la app solo deja constancia de que el acuerdo se cumplió por ambas partes.
- Los premios los crea el adulto y el precio lo pone él también
- El peque ve cuánto le falta para cada premio
- La petición de un premio la aprueba un adulto, a mano, igual que en la vida
Juntos
Una meta familiar común
Además de los premios personales hay un plan común: una excursión, un viaje, un juego de mesa grande. A él aportan todos los peques a la vez, y el progreso lo ve cada uno: no «cuánto tengo yo», sino «cuánto nos falta».
- Una meta por familia, con nombre y precio en puntos
- La aportación es voluntaria: el peque decide cuánto pone en lo común
- El progreso se ve en la pantalla principal de todos los participantes
Memoria
La historia de cada punto
Cada suma y cada cambio entran en un historial común, con fecha y motivo. Esa es la memoria externa por la que se empezó todo: la pregunta «¿de dónde has sacado tantos?» se resuelve desplazando la pantalla, no discutiendo.
- Puntos ganados por tareas, gastados en premios, aportados a la meta común
- El peque tiene su propio historial; el adulto, el de toda la familia
- El historial completo de la actividad de la familia forma parte de Family Pro
Varios adultos
Mamá, papá, la abuela y derechos distintos
En una familia puede haber varios adultos, y rara vez tienen el mismo papel. Uno toma las decisiones, otro ayuda con las revisiones, a un tercero le basta con estar al tanto. Los roles se asignan de forma explícita para que nadie anule por error la decisión de otro.
Varios adultos con roles forman parte de Family Pro. En la versión gratuita la familia la lleva un solo adulto.
- Roles: quién decide, quién echa una mano, quién solo observa
- Al segundo adulto se le invita con un enlace o un código
- Las acciones quedan en el historial común: se ve quién aprobó qué
Y si algo sale mal
Equivocarse en familia es normal, así que todas las acciones se pueden deshacer, y las que no, la app no las hace en silencio.
- Una tarea tomada se puede devolver sin perder nada
- La aprobación es un acto consciente del adulto, no un temporizador que vence
- Los puntos no caducan ni se van a negativo: una tarea cancelada simplemente no suma
- Borrar una tarea o un premio no reescribe el pasado: el historial se queda








